Rosario, Santa Fe
Marca joven, manos viejas
Llevamos años dentro de la industria del alfajor. Vimos cómo se hace bien y cómo se hace por costumbre, así que armamos el nuestro.
No inventamos nada: revisamos capa por capa lo que ya existía. La galletita, el relleno, el baño, el gramaje. Cambiamos lo que había que cambiar y dejamos intacto lo que ya estaba bien.
No inventamos un sabor nuevo: fuimos a buscar el que ya tenías en la memoria, y lo hicimos bien.
Un gustito bien argentino, hecho en Rosario.
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